Ella
Era de noche, todo estaba calmado, las aguas no se distinguían del cielo, ambos oscuros, penetrantes, silenciosos, siniestros, no se sabía donde acababan ellas y donde comenzaba el cielo. Fije mi mirada en lo alto, con la esperanza de localizar alguna estrella, algún punto de luz esparcido por el horizonte, pero solo estaba la luna, tan clara, tan brillante y tan hermosa. Ni una nube y ni uno de los tantos astros del cielo, solo ella, sola… Comencé a mirarla tranquilamente, me calmaba, me relajaba, pero por algún extraño motivo, en un incierto momento me entro nostalgia y no tuve más remedio que empezar a recordar, a hacer memoria, a plantearme preguntas… ¿Por qué? ¿Qué fue mal? ¿Sonreír o llorar?... Todo se nublo en mi mente, pero sin embargo el cielo continuaba despejado y yo seguía mirando la luna, y justo en ese momento, en el momento que iba derramar mis lágrimas me vino a mi mente que si por casualidad estarías mirando la luna, si estaríamos compartiendo el mismo momento, si me estarías recordando, porque al fin y al cabo, aunque estemos separados compartimos el mismo cielo y miramos a la misma luna y es que, si fuese así, si tú también la estuvieses viendo, sería el mejor momento de mi vida después de tanto tiempo…
El
Era de noche, todo estaba calmado con un poco de agitación, no se veían las aguas, pero el cielo estaba oscuro, penetrante, silencioso, siniestro, no sabia porque, pero algo hizo que me quedase ahí, mirándolo, que levantara la vista y me pusiera a buscar alguna estrella, pero no habían, solo estaba la luna, tan clara, tan brillante y tan hermosa. Ni una nube y ni uno de los tantos astros del cielo, solo ella, sola… Algo me dijo que la mirase, que la observara, me transmitía calma, seguridad, pero su bella luz me trajo nostalgia y comencé a recordar, a hacer memoria, a preguntarme… ¿Por qué? ¿Qué fue mal? ¿Sonreír o llorar?... Mis pensamientos se nublaron, pero el cielo seguía despejado y yo continuaba contemplando la luna, me entraron ganas de llorar, pero no me lo podía permitir, ya había derramado demasiadas lágrimas, pero mis sentimientos eran mas fuertes que mi orgullo y una gota se me escapo, entonces pensé, que quizá, solo quizá, la razón por la que me pasaba esto era porque, por alguna extraña razón, a ella también le estaba pasando. Quizá, y solo quizá, también estaría contemplando la luna, y si fuese así, estaríamos compartiendo este momento ya que, aunque estemos lejos el uno del otro, estamos bajo el mismo cielo y miramos a la misma luna…

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