lunes, 28 de noviembre de 2011

Ella&Él

Duodécima parte:

Ella

-¡Sireeeeeeeniiiiiiiiiiiaaaaaaaaaaaaaaaa!! ¡Llegas tarde!- Grite como una loca con una sonrisa cordial en la cara

-Lo sé, lo siento mucho, mi padre, que entiende que “quedar a las 15:15 en la weyler” es salir de mi casa a las 15:15 y dejarme en la estación- Dijo mientras empezábamos a caminar al García Sanabria para poder hablar un poco más tranquilas.

-Tía, tengo un grave problema- Dije al sentarnos finalmente en la zona del violador como decíamos ella y yo.

-Deja que adivine, otra vez él. ¿No estás cansada de siempre lo mismo? Es decir, ya han pasado más de dos años y sigues en plan esperándole, creyendo que va a volver y no, no es así, sabes que él no volverá y que así lo único que consigues es…

-¿Hacerme daño?- interrumpí yo con un tono irónico.- Si, lo sé, y sabes que lo sé, pero como también sabrás, no lo conozco en persona, y no pienso olvidarle asta haberle conocido de verdad, como si solamente le veo o estoy con el 5 minutos, quiero algo… Verle, abrazarle, besarle, escucharle, hablarle… quiero tenerlo a mi lado, sentirlo, quiero finalmente dejar de tener fantasías con él, quiero algo…-Mi voz empieza a temblar y se inundan mis pupilas.

-Ely, tranquila, sé que lo quieres. Leí la conversación que me mandaste que tuviste anoche con él, normal que te sientas así, pero ya veras como en un par de días se te pasa y todo seguirá como antes, y quien sabe, a lo mejor consigues novio, jajajajajaja.

-Tienes razón, seguro que será por eso… Vamos pa’ otro lado, necesito distraerme.

Él

-Hola, justamente estaba pensando en ti, bueno, pensando que quería llamarte para hablar un rato y comentarte algunas cosas…- Le dije haciéndome insinuar que quería hablar de ella.

-Venga cuenta.

-Vale… pues veras…-Estuve contándole lo que paso, lo de la luna, la sensación esa de tener que conectarme, la conversación que tuvimos y los extraños remordimientos que sentía.

-Tranquilo, solo es porque, en fin, la extrañas, y en el fondo aun la quieres, se entiende que te hayas puesto así de mal… Pero la verdad, deja de pensar en ella, solo te harás más daño.

-Ya pero es que…- Si, vale, tiene razón pero…-es que, antes de olvidarla quiero conocerla en persona, ¿vale?

-Eso ya me lo imaginaba, pero bien sabes que al menos que vayas tú a verla pa’ Tenerife, no la podrás ver.

-Si, lo sé, voy a hablar con mi madre para ver si podemos ir un fin de semana o en navidades, bueno, en navidades ya es más arriesgado, a saber si coincidimos…

-Tú habla con ella, deja caer el tema de qué hará en navidades y hablas con tu madre, ¿vale?

-Vale, gracias enserio. Por cierto, ¿por qué me llamaste?

-Por nada, solo para ver como estabas. Bueno, no olvides en llamarme cuando decidas que vas a hacer. ¡¡Adiós!!

-Vale, gracias. Adiós.

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