lunes, 24 de octubre de 2011

Ella&Él

Novena parte:

Ella

Suena la alarma, 7:45. Me levanto despacio para poder incorporarme, me peino para sentirme cómoda, me lavo la cara, cojo la cámara y me asomo al balcón e inicio mis fotos. Que pena no tener una cámara de mejor calidad. Todo es precioso, casi perfecto, se ve al sol aparecer, teñir a la isla de Gran Canaria de un color rosado y poner los cielos naranja… Es una fusión de colores increíble, algo que te gustaría poder saborear. Las nubes parecen algodón de azúcar y esponjosas, y según más cerca y más lejos del sol crean una gama de colores indescriptibles,… Me pregunto si él también vio el amanecer, este amanecer… tendremos una hora de diferencia, pero prefiero pensar que es el mismo amanecer para todo el mundo, o al menos para nosotros dos, al fin y al cabo, soñar es gratis.

El

Me suena el móvil. Que raro, ¿quién será? Vaya, es un mensaje de propaganda, para que me mandaran esto… Me aparto finalmente de la ventana después de llevar una hora contemplando como el cielo cambiaba de colores… Era la primera ves que veía un amanecer de principio a fin, al final me vino bien el haberme despertado tan pronto. Me siento bien, solo me falta ella. Esto es raro, no me la saco de la cabeza para nada, asta soñé con ella, soñé que la besaba… ojala este sueño se haga realidad, pero aun mas, ojala poder verla.

viernes, 14 de octubre de 2011

Ella&Él

Octava parte:

Ella

Acaba la peli, son las 6:45, el amanecer estará a punto de comenzar. Me meto en una página meteorológica y miro a que hora empezara hoy: 26 de septiembre- 7:55. Aun me queda una hora, puedo ver otra peli, pero no, estoy demasiado cansada como para aguantar más tiempo despierta. Pongo la alarma a las 7:45, para que me de tiempo de coger la cámara y sacar buenas fotos…Decido mirar el informe de él, haya es una hora más, a ver… a las 7:52, una hora menos aquí, ya empezó… ojala lo este viendo ahora, así veremos el mismo amanecer… que romántico suena. Pongo la alarma, cierro los ojos y me duermo con una sonrisa en la cara.

Él

Me vuelvo a despertar, por segunda vez, miro la hora: 7:53, genial, he dormido 1 hora y poco más prácticamente, sin contar lo de antes, que agotamiento. Me levanto y miro por la ventana, el amanecer esta comenzando. Que bonito. Decido quedarme. La luna ya esta ilocalizable, pero se ve al sol, saliendo poco a poco, iluminando poco a poco las casas, bañándolas en colores: rosa, naranja, rojo… colores cálidos, acogedores. Todo es precioso… Que pena que no este ella, la tendría ahora abrazada y… en fin, mejor no soñar mucho que uno se puede hacer daño y demasiadas falsas ilusiones, como las que llevo yo en solamente 8 o 9 horas… ¿Por qué me vendrán estas cosas ahora a la cabeza? No lo entiendo… Ahora estará durmiendo… Mi angelito, si supiese cuanto deseo verla…

martes, 11 de octubre de 2011

Ella&Él

Séptima parte:

Ella

Las cinco de la mañana. Soy un reloj, cada hora me desvelo, me siento inquieta, otra ves, como antes, como cuando en agosto sufría por él, ¿¡Pero por qué?! No me ha hecho daño, no tengo que pasarlo mal de nuevo. Soy tonta, él no tiene la culpa de nada, soy yo y mis estúpidos juegos mentales. No quiero volver a dormirme para despertarme aturdida, mejor cojo el ordenador y me pongo a ver una película online y me conecto en el Messenger y en el Tuenti, a ver si hay alguien.

Él

Las seis de la mañana, Me despierto, pero aun es de noche. ¿Qué diablos? Son las seis de la mañana y yo despierto. Me levanto sin hacer ruido y me siento como en la típica película americana en la que uno se despierta a mitad de la noche para bajar a beber un vaso de leche, aunque yo prefiero un vaso de agua para refrescarme. Según hago lo que tenia planeado, voy pensando en como se habrá dormido, en si estará teniendo un sueño conmigo, en que si ahora cuando me acueste soñaremos juntos, aunque eso si que sería fantasear demasiado. Me bebo el vaso y me vuelvo a la cama.

viernes, 7 de octubre de 2011

Ella&Él

Sexta parte:

Ella

Me asomo por última ves antes de acostarme al balcón, la luna sigue ahí, sola, me siento identificada con ella: sola, sin compañía, fría, triste… ¿Cómo estará él? Aunque claro está, que si se marcho así sin más, será porque a lo mejor estaba mal y no quería ponerse peor. Me siento una persona horrible y detestable. Cierro el balcón y me acuesto en la cama. Lloro, las lágrimas caen de nuevo por mi cara, otra ves por él, abrazo a la almohada como si fuese él, como siempre hago todas las noches antes de acostarme, imaginándome que es él a quien abrazo, como una tonta, imaginándome su voz consolándome… Respiro profundamente, una y otra ves, hasta conseguir calmarme, calmar mi llanto y detener un poco el apuro de las lágrimas al caer, pero siguen cayendo, cada vez más despacio, pero siguen, consiguiendo que me agote del sufrimiento y dejándome dormida…


Él

Me asomo a la ventana, sé que ella está mirando a la luna, sonrío, estamos juntos bajo el cielo, y pasó, que es lo que importa. Sigo mirándola, que bella que es la luna, pero aun más lo es ella… ¿Cómo se sentirá ahora? Espero que bien y no haberla dejado mal, porque si es así, no me lo podría perdonar, no puedo permitirme hacerle daño de nuevo, no se lo merece, ya ha llorado demasiado por mi… Cierro la ventana y me acuesto en la cama, sigo sonriendo, pero me envuelve algo que no sabría describir, ya que son una especie de remordimientos, preocupación… es otra sensación, una sensación como la que me llamo a mirar a la luna y luego a conectarme… ¿Estará mal? Espero que no… Cierro los ojos, y sin darme cuenta me empiezo a imaginar con ella, a imaginarme una tarde a su lado hasta quedarme dormido plácidamente en mi fantasía…

martes, 4 de octubre de 2011

Ella&Él

Quinta parte:

Ella

“Ángel cerró sesión”. Odio esa frase que te sale cuando esa persona se desconecta, dios, tanto tiempo desde que no se conectaba, y ¿qué estuvo? ¿Cinco minutos? Soy una idiota… pero bueno, sé que miramos juntos la luna… le quiero, y creo que aun le amo. ¿A dónde fueron a parar aquellas promesas de amor eterno? Ya no lo aguanto más, por mi cara caen lágrimas de tristeza. Cierro sesión, si él no esta conectado no hay nadie interesante. Apago el portátil.


Él

“Inicio, Cerrar sesión”. Aunque no lo parezca, me ha dolido pulsar esto. Dios, pienso, ella conectada, yo con la posibilidad de estar más tiempo conectado y me largo. Definitivamente, soy idiota. ¿Qué pensabas idiota? Mejor inicio de nuevo sesión y le digo que me dejaron más tiempo. Me conecto de nuevo, pero ahora todo se carga más rápido, y… me conecto lo suficientemente rápido como para leer “Ely cerró sesión”. Sin mayor duda, odio esa frase, pero solo cuando tiene su nombre, mejor me largo, apago el ordenador y a dormir. Soy gilipollas.